Leo Messi recibe el Premio Princesa de Asturias con un emotivo homenaje a los valores que le heredó su padre
El astro argentino dedicó palabras llenas de emoción al legado de Jorge Messi y destacó la importancia de la familia, la disciplina, el respeto y la solidaridad dentro y fuera de las canchas.
En una jornada marcada por la emoción, el reconocimiento y los valores que trascienden el deporte, el futbolista argentino Lionel Messi expresó su felicidad y gratitud por el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, un galardón que, según compartió, tenía un significado muy especial para su padre, Jorge Messi.
Durante una entrevista con la Agencia EFE en el Hotel de la Reconquista, en Oviedo, el campeón del mundo recordó la ilusión con la que su padre esperaba este reconocimiento, que distingue no solo su extraordinaria trayectoria futbolística, sino también su compromiso con causas solidarias y su influencia más allá del terreno de juego.

Jorge Messi, fallecido el 8 de agosto según la información de la entrevista, deseaba que su hijo estuviera presente para recibir el premio, consciente de que este reconocimiento representaba mucho más que los triunfos alcanzados durante su carrera.
«Estoy muy feliz. Es un premio que va más allá de lo que hace uno dentro de la cancha. Seguramente mi papá lo estará disfrutando también», expresó el futbolista, en unas palabras que reflejaron la profunda conexión con su familia y el valor emocional de este momento.
La familia, el origen de sus valores
Más allá de los títulos, los récords y los aplausos de millones de aficionados, Messi destacó que los principios que marcaron su formación desde la infancia continúan guiando su vida personal.
El respeto, el compromiso y la solidaridad son valores que aprendió en casa y que hoy procura transmitir, junto a su esposa, Antonela Roccuzzo, a sus tres hijos.
Esta visión familiar constituye una parte esencial de la historia del futbolista rosarino, quien ha reconocido en distintas ocasiones la importancia de sus raíces y del entorno que lo acompañó durante su crecimiento profesional.
Para Messi, el reconocimiento recibido en España también representa un vínculo con una etapa fundamental de su vida, después de más de dos décadas relacionadas con el país y con el FC Barcelona, club al que considera el equipo de su vida.
Disciplina, competitividad y pasión por mejorar

Al hablar sobre la búsqueda de la excelencia, el astro argentino dejó claro que el éxito no se construye únicamente durante los partidos, sino también en el trabajo cotidiano, la disciplina y la voluntad de superarse.
Messi recordó que desde pequeño ha sido muy competitivo y que incluso durante los entrenamientos mantiene el deseo de ganar y mejorar.
«Se entrena como se juega», reflexionó al explicar que la preparación es una oportunidad para crecer, adquirir herramientas y llegar mejor preparado a cada desafío.
También destacó que su formación en el Barcelona le enseñó que ser futbolista implica responsabilidades que van más allá de jugar, incluyendo el comportamiento, el compromiso y la actitud dentro de un equipo.
Una familia comprometida con la solidaridad
El reconocimiento también pone en valor la labor solidaria que Messi y su entorno familiar han impulsado a lo largo de los años.
Entre las iniciativas mencionadas figura su colaboración con el SJD Pediatric Cancer Center Barcelona, dedicado a la atención de niños con cáncer, así como el apoyo brindado ante situaciones de emergencia y desastres.
El futbolista explicó que él y su familia procuran ayudar siempre que está a su alcance, sin considerar necesario hacer públicas todas sus acciones.
Para Messi, la solidaridad nace de una convicción personal y de la voluntad de contribuir al bienestar de quienes atraviesan momentos difíciles.
Un reconocimiento que trasciende el fútbol
La distinción concedida a Lionel Messi reconoce su talento excepcional y su trayectoria deportiva, pero también su contribución social y su compromiso con el acceso a la educación y la salud de los niños más desfavorecidos.
Durante su llegada a Oviedo, cientos de aficionados, muchos de ellos argentinos, aguardaron para saludarlo y demostrarle su admiración, reflejando el alcance internacional de una figura que ha marcado generaciones dentro y fuera del fútbol.
En esta ocasión, sin embargo, el protagonismo de sus palabras estuvo especialmente ligado a la familia, a las enseñanzas recibidas y a la memoria de su padre.
Con gratitud y emoción, Messi recordó que detrás de cada logro existen valores, personas y experiencias que ayudan a construir el camino. Un mensaje que confirma que, incluso para una de las máximas figuras del deporte mundial, los reconocimientos más significativos son aquellos que también se comparten con quienes estuvieron presentes desde el principio.