Bastián Vásquez: el nuevo rostro de la moda hondureña
La moda, cuando nace desde la historia personal, se convierte en un lenguaje poderoso. Así se define el camino de Bastián Vásquez, joven diseñador hondureño que comienza a consolidar su nombre en la industria creativa nacional, apostando por una estética femenina, teatral y profundamente emocional.
Originario de Tegucigalpa, Bastián es el menor de nueve hermanos, aunque su crianza estuvo marcada por la cercanía con sus dos hermanos mayores y el amor constante de sus padres. Ese núcleo familiar fue determinante en su sensibilidad artística y en la manera en que hoy concibe la moda: como un espacio de identidad, libertad y expresión.
La inspiración que lo mueve cada día

Cuando se le pregunta quién impulsa su deseo de triunfar, Bastián no menciona una sola figura, sino un universo completo de afectos. Su madre, como primera referencia de la moda femenina y la elegancia cotidiana; su hermano, como apoyo incondicional de sus sueños; su padre —a quien recuerda con profundo respeto— por creer siempre en él y desear verlo feliz. A ello se suman sus amigas, quienes le han brindado espacios seguros para crear sin juicios, y una figura muy especial: el Bastián de seis años, que nunca imaginó todo lo que hoy comienza a materializar.
Del cine a la costura: el origen de una vocación

La pasión de Bastián por la moda no nació en un taller, sino frente a una pantalla. El cine fue su primer gran maestro. En él descubrió cómo los personajes cuentan historias a través de lo que visten, cómo un vestido puede definir una época, un estado emocional o un destino. El cine latinoamericano, en particular, lo marcó con sus vestidos majestuosos, llenos de detalles y lujo.
A esa influencia se suma la imagen de su madre, secretaria en los años noventa y dos mil, quien le enseñó —sin saberlo— lecciones de feminidad, elegancia y presencia que hoy se reflejan en cada una de sus colecciones.
Aprendizajes, referentes y admiraciones

En su formación profesional, Bastián reconoce la importancia de sus docentes, de quienes aprendió no solo técnica, sino disciplina y respeto por el oficio. Destaca especialmente a Gladys González, por su paciencia y vocación, así como a Lawin Paz, Tirso Rubio y Belkis Paz, quienes aportaron a su desarrollo como diseñador y modista.
En cuanto a referentes consolidados, su mirada es amplia. Valora profundamente la creatividad de los diseñadores nacionales y su capacidad de crear desde los orígenes culturales. A nivel internacional, confiesa su admiración por Alexander McQueen, así como por propuestas contemporáneas como Palomo Spain y Mark Kong, donde la identidad y la narrativa visual son protagonistas.
Estética definida: figura, corsé y volumen

Si algo caracteriza el trabajo de Bastián Vásquez es su amor por la feminidad estructurada. Le apasiona crear colecciones donde el cuerpo femenino es celebrado a través de corsés que definen la silueta y faldas amplias y voluminosas. El contraste entre lo ajustado y lo etéreo, entre la estructura y el movimiento, es una constante en su lenguaje creativo.
Su debut en pasarela y el presente profesional

El staff de Caribella fue testigo de su primera pasarela profesional en BAC Estilo Moda 2025, una experiencia que Bastián describe como intensa y transformadora. Tras bastidores, el alivio llegó junto a la emoción y el cansancio, propios de un debut que marcó su entrada oficial al mundo de la moda como marca emergente.

Actualmente, Bastián se encuentra en la etapa final de su proceso académico, completando el papeleo para graduarse como Licenciado en Diseño de Modas. Paralelamente, gracias a las plataformas que le han abierto espacio, ha logrado conectar con clientes que se identifican con su estilo, fortaleciendo así su crecimiento profesional.
El detalle como mayor desafío
Para Bastián, el mayor reto del oficio no está en la pasarela, sino en el taller. La atención al detalle, la calidad impecable, las costuras perfectas y el respeto absoluto por la prenda son principios innegociables. Cada diseño, afirma, debe estar a la altura de lo que el cliente merece.
Mirando hacia el futuro

Su visión va más allá de las fronteras. Sueña con seguir participando en plataformas de moda en Latinoamérica, presentando colecciones que cuenten historias y conecten con nuevas audiencias. Además, anhela incursionar en la indumentaria cinematográfica, diseñando y estilizando producciones televisivas y cinematográficas, cerrando así el círculo que lo llevó a enamorarse de la moda desde el inicio.
Un mensaje para quienes empiezan

Con la honestidad de quien aún camina su propio proceso, Bastián aconseja no tener miedo. Reconoce que la moda es una industria exigente, llena de retos, pero profundamente gratificante. Recomienda mantener la mente abierta, una actitud proactiva y responsable, y recordar siempre que, aunque el camino no es fácil, vale la pena cuando se crea desde la pasión.
Con una voz auténtica y una propuesta estética clara, Bastián Vásquez se perfila como uno de los talentos jóvenes a seguir en la moda hondureña. En Caribella, celebramos su historia, su valentía y el futuro prometedor que comienza a tomar forma puntada a puntada.
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