The Devil Wears Prada 2 conquista el cine con $258 millones en taquilla
La moda volvió a dominar la gran pantalla. A veinte años del estreno de la película original, The Devil Wears Prada regresa con una secuela que ya se convirtió en uno de los mayores éxitos cinematográficos de 2026, superando los 258 millones de dólares en recaudación mundial antes incluso del fin de semana del Día de la Madre en Estados Unidos.
La nueva entrega, protagonizada nuevamente por Meryl Streep y Anne Hathaway, ha logrado reconectar con una audiencia que creció viendo el universo editorial y fashionista de Miranda Priestly y Andy Sachs, mientras conquista a una nueva generación atraída por el glamour, la nostalgia y la evolución de la industria de la moda.
Según cifras de Box Office Mojo, la película acumula más de 101 millones de dólares en Estados Unidos y alrededor de 156 millones en mercados internacionales, consolidándose como una de las producciones más exitosas del año.
El regreso de un ícono cultural

Cuando la primera película llegó a los cines en 2006, pocos imaginaron que terminaría convirtiéndose en un fenómeno pop global. El personaje de Miranda Priestly trascendió el cine para transformarse en una referencia constante dentro de la cultura fashion, las revistas de moda y las redes sociales.
Ahora, la secuela retoma ese universo desde una perspectiva más madura y contemporánea, explorando cómo ha cambiado el mundo editorial, el lujo y la influencia digital dos décadas después.
El impacto del filme también demuestra que las historias lideradas por mujeres siguen teniendo una enorme fuerza comercial cuando logran conectar emocionalmente con el público. De acuerdo con reportes de la industria, gran parte de la audiencia de la película continúa siendo femenina, especialmente mujeres adultas que crecieron con la primera entrega y hoy buscan experiencias cinematográficas cargadas de nostalgia y sofisticación.
Moda, nostalgia y éxito global

El estreno de la cinta coincidió estratégicamente con la temporada previa al Día de la Madre, una de las fechas más importantes para la asistencia familiar en los cines estadounidenses. La combinación entre nostalgia, drama, humor y estética fashion convirtió a la película en una experiencia ideal para disfrutar entre amigas, madres e hijas.
Además del desempeño en Norteamérica, la película ha tenido una fuerte recepción en mercados internacionales, donde el universo de la moda de lujo y las historias aspiracionales continúan despertando gran interés.
La producción de 20th Century Studios también ha destacado por competir directamente contra grandes franquicias de acción y entretenimiento, demostrando que el cine enfocado en moda, estilo y relaciones humanas todavía tiene un espacio privilegiado dentro de la industria.
Más que una secuela

El éxito de The Devil Wears Prada 2 refleja una tendencia clara en Hollywood: el regreso de franquicias icónicas capaces de conectar emocionalmente con distintas generaciones.
Pero más allá de la taquilla, la película vuelve a posicionar la moda como protagonista dentro del cine contemporáneo, recordando el poder visual y cultural que tiene la industria fashion en la narrativa audiovisual.
Con cifras que continúan creciendo y un fuerte impulso internacional, todo apunta a que la secuela podría acercarse —e incluso superar— el impacto comercial de la película original, reafirmando el legado de una historia que sigue marcando tendencia dentro y fuera de la pantalla.
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